

Se me aflige el alma
de tanto quererte,
me duelen los ojos
de tanto buscarte,
y lloran las rosas
que están en manojos
porque el jardinero
las corta a su antojo.
Me mata el sentido
en noches de luna
y no te das cuenta
del mi gran aullido.
Eres un bandido
que robas mi calma.
Te quiero y lo sabes
ya no te demores
y ven a buscarme
antes de que llegue
el beso del alba.
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